domingo, 18 de noviembre de 2007

Buenas y malas noticias para "Love in the time of cholera"

"Love in the time of cholera", la película que adapta la magistral novela de Gabriel García Márquez, ha recibido buenas y malas noticias este fin de semana. La buena es que este fin de semana la película se ha estrenado en EEUU y el viernes obtenía un meritorio décimo puesto en el box office. Además, en rottentomatoes.com, su porcentaje de críticas positivas ha ascendido al 29% tras 86 críticas analizadas. Pero ahí está su parte negativa: la película, en definitiva, no ha gustado. Hemos recogido una crítica que han realizado en el diario mexicano "La estrella", donde cargan contra casi todo, incluido el maquillaje, que es una de las apuestas más fuertes de la película para el Oscar ahora que la crítica la ha dado de lado de forma mayoritaria.

"Las imágenes no dicen más que mil palabras. Por lo menos es así cuando los tormentos de Florentino Ariza el protagonista de una de las más grandes historias de amor jamás contadas, llega a la pantalla para decepcionar a un público ávido de ver sus más recónditas fantasías mentales impresas en una cinta como se imprimieron en su mente las palabras del creador de la novela homónima, Gabriel García Márquez.
No, la cinta de Mike Newell (Harry Potter and the Order of the Phoenix, Four Weddings and a Funeral), no se acerca ni en “el sueño más guajiro” a las pasiones que desata el libro publicado en 1985 y que sin lugar a dudas se ha ganado su lugar entre las mejores obras del “Gabo” y la literatura latinoamericana. No, Love in the Time of Cholera no lo logra ni con las tres canciones de Shakira que ensalzan la musicalización de la cinta y constituyen una de las partes rescatables de la misma; ni con las imágenes de la selvática y húmeda Cartagena de Indias, Colombia, y ni siquiera con la nostalgia que el puro nombre inspira a los fanáticos del libro.

(...) El problema de los cineastas con el realismo mágico del Gabo es que pocas veces pueden capturarse en imágenes con la sensibilidad cultural que requieren sin caer en “fantochadas” con sobreactuaciones como la de John Leguizamo, cuya caracterización de Lorenzo Daza (el padre de Fermina) parece salida de Los piratas del Caribe.
Tremendos errores de maquillaje como los que victimizan a Catalina Sandino Moreno y su personaje de Hildebranda Sánchez la prima de Fermina, que impide que el público ponga atención en la actuación para centrarse en las plastas de maquillaje.
Sin embargo también hay algunas escenas “rescatables” como la “bonita” recreación del amor a primera vista entre Florentino y Fermina aunque parece más bien salida de un cuento de Harry Potter que de las cálidas tierras del verano colombiano en Cartagena.
En la versión de Newell no hay sobresaltos, ni escenas que arrancan el corazón a mil pedazos, acaso un tono melódico y rítmico que no se pierde durante toda la trama, que por cierto se extiende a casi dos horas y media, pero que se queda corta al mostrar la desesperanza de Florentino, la incertidumbre de Fermina y la pasión arrebatada de su amor.
Bardem bien, a secas, sin el apoyo de la coprotagonista Mezzogiono que a pesar de su extraordinaria belleza, se quedó corta al dar vida a la apasionada Fermina.
Destacan las actuaciones de Benjamín Bratt, en un papel que le va como anillo al dedo como el impecable Dr. Urbino; Ana Claudia Talancón en una participación fugaz pero llena de frescura y sobre todo la magnífica Fernanda Montenegro (Estación Central) como Tránsito Daza la madre de Florentino. Por cierto hay una escena entre Montenegro y Bardem que sin palabras confirma el don de estos dos grandes de la pantalla.
Una historia extraordinaria, con un reparto multinacional de máxima calidad que inesperadamente no acaba de “cuajar” y se convierte en una cinta convencional. Lo que hace Newell es verter al clásico de la novela latinoamericana en una versión caricaturesca, casi “disneylandia” de la misma.
El realismo mágico se queda en las palabras y no en las imágenes, para beneplácito de todos los detractores del cine que afirman que es imposible llevar un buen libro a la pantalla grande. Sin pena ni gloria pasará otra de las versiones cinematográficas de las películas del Gabo.
Se dice que cada ser humano cuenta con la posesión de la obra que ha leído, de ahí la maratónica, titánica y fallida misión de Newell por tratar de complacer a los miles de seguidores del Gabo a nivel mundial. Si no ha leído El amor en los tiempos del cólera y perdona los errores cinematográficos, tal vez esta sea una cinta que lo entretenga y hasta despierte algún sentimiento por ahí escondido. En cambio si usted ya plasmó las palabras del Gabo en algún rincón de su imaginación, no dudo que esta cinta sólo lo decepcione. Vaya preparado.