sábado, 12 de enero de 2008

CRÍTICA DE "EXPIACIÓN" ("ATONEMENT")


NOTA: 6,5

la reminiscencia de un pecado

"Atonement" puede ser analizada desde dos puntos de vista diferentes. Uno es desde el punto de vista técnico, donde la película ofrece un derroche artístico impresionante y de gran calidad. Todo está cuidado al máximo detalle y la película rezuma una belleza casi natural. Desde la impecable fotografía hasta una dirección artística de gran labor, acompañado además de una estupenda partitura de Darío Marianelli que arma su composición en base al ruido de las teclas de la máquinade escribir al golpear el papel. Sin olvidarnos, desde luego, de un acertado montaje que hace más liviano el desarrollo de la trama.

Joe Wright sabía que un arma imprescindible para el triunfo de la película era ése: evocar con absoluta rotundidad los escenarios en los que transcurre la novela de Ian McEwan. Y lo cumple con contudencia en el ambiente de hogar de una familia de clase alta en los 40 y, sobre todo, en las escenarios bélicos en los que transcurre buena parte del film.

Pero una película es algo más que distintas secuencias de postales bonitas o ténicas sorprendentes. A diferencia de lo que muchos dicen, yo creo que el guión (como pasa muchas veces con las adaptaciones) acaba siendo algo inestable y frágil. La película intenta contar muchas cosas rápidamente y se olvida de que lo que debe contar en realidad, que es una historia de amor truncada. Aunque ese amor ya es palpable desde el principio de la película, el director invierte casi la mitad del metraje en contar el desencadenante de la historia y todo lo demás en la otra parte. Lo que en primer lugar se nos cuenta de forma sútil y acertado, lo segundo se cuenta de forma acelerado y torpe. Sabemos que se quieren, pero no alcanzamos a percibir en nuestro interior la fuerza de ese amor inquebrantable. Las escenas bélicas, a su vez, resultan muy interesantes visualmente, pero suelen resultar excesivas para la historia en sí.

Las interpretaciones de los actores están a la altura. James McAvoy resulta convincente y Knightley, aunque a veces parece poner la misma cara, desenvuelve en esta película su mejor trabajo de los últimos años. Pero sin duda, las dos grandes actrices del film son la joven Saoirse Ronan, que realiza un excepcional papel casi de protagonista y, sobre todo, una breve pero intensa secuencia de Vanessa Redgrave al final del film que rompe la película.

"Atonement" es, pues, un estupendo trabajo de dirección técnica, acompañado de buenas intepretaciones y un imperfecto guión que atrapa al espectador pero que al final cuenta lo mismo de distinta forma. ¿No hemos visto ya esta película otras veces? En "Lust, caution", Ang Lee también nos habla de un amor imposible, pero la forma en que nos presenta la situación y la desarrolla son absolutamente originales, algo que no ocurre en "Atonement", y no me vale la excusa de que se trata de una adaptación, puesto que la idea original de McEwan sí resulta original en el libro pero no en la forma en que lo ha adaptado Wright. Sólo ese gran ingenio en la parte técnica permiten que os recomiende la película. No esperéis nada nuevo. Sólo dejaros deleitar por la forma en que nos cuenta la historia de siempre.

4 comentarios:

Jose Barriga dijo...

muy de acuerdo con tu critica a mi me gusto mucho la verdad la interpretacion ve Vanesa Redgrabe es corta pero muy buena.....

Anónimo dijo...

Estoy en la mayoria de acuerdo con lo que dices, excepto que a mi la actuacion de Romola Garai se me hizo, a pesar de ser la menor de las Brionys, muchisimo mejor que la de Keira Knightley, ya que esta se me hace inconsistente y en ciertas partes hasta patetica, aunque en defensa puedo decir que o no supieron como desarrollar apropiadamente el personaje o la dirigieron bien. Por ejemplo en la escena de la biblioteca que la verdad se me hace muy fingida y poca pasional.

diego dijo...

A mi me parece muy original la forma en que esta hecha la pelicula, en algunas de sus escenas, las mismas escenas vistas desde los ojos de la niña y luego vistas desde un punto objetivo. Tambien me parece muy bueno ese plano secuencia desde la playa, que va recorriendo los diferentes soldados en un estado de semilocura.
Lo que me parece rompedor es la escena de Vanessa Redgrave, que han destripado en algunos medios de comunicación y que me parece imperdonable.
La parte tenica me parece muy buena y se pueden diferenciar tres partes, una con mucha luz en la campiña inglesa, otra mas oscura duante la guerra y otra de un blanco aseptico en el hospital.
De las interpretaciones, me parece que James McAvoy llena las escenas en que sale y la pequña Briony hace que te la creas y la odies en muchas partes de la pelicula.
A mi me emocionó esta pelicula y me gustaría que ganara mas de un oscar

Anónimo dijo...

Me parece un error muy generalizado dar tanto protagonismo a la historia de amor entre las dos estrellas (Knightley y McAvoy). Un error inducido sin duda por el director y sobre todo por el marketing de la película. La historia de amor (imposible y siniestro) verdaderamente importante es la que NO tiene lugar: entre la adolescente de imaginación excesiva y el joven prometedor, enamorado y humilde, al que por celos, clasismo e infantilismo, arruina la vida. Para mí la actuación más conmovedora, en su atormentada contención, es la de Romola Garai: la escena en francés que protagoniza es seguramente la más intensa de la película, y la más intrínsecamente relacionada con el tema fundamental: la tortura del arrepentimiento, la imposible expiación. No diré que lo de Redgrave esté mal (sería imposible) pero es poco más que un cameo: V. Redgrave "as herself".