domingo, 2 de diciembre de 2007

Lo decimos desde ya: Ojo a "The diving bell and the butterfly"

Mucho "Atonement", mucho "No country for old men" o mucho "Sweeney Todd", pero no podemos olvidarnos que estamos en una carrera muy abierta destacada, además, por la gran calidad de los films contendientes. El mes de noviembre sirvió para que un film como "Before the devil knows you´re dead" pudiera hacerse un hueco en las quinielas, pero atención a una película que empezó de forma muy tímida en la carrera por el Oscar y que, a día de hoy, se está convirtiendo poco a poco en una muy firme candidata a la nominación a mejor película. Estamos hablando del film "The diving bell and the butterfly" del cineasta Julian Schnabel. Ha obtenido diversas menciones en los Independent Spirit Awards y en los Satellite Awards, y la crítica puede volcarla definitivamente hacia la lucha firma por el Oscar. De hecho, en metacritic.com, tiene un 9,3 tras 19 críticas y en rottentomatoes.com tiene un excelente 93% de críticas positivas tras 54 estudiadas.
En Los Ángeles Times, hemos rescatado una crítica de la cual destacamos las partes más esenciales:

"`The diving bell and the buttefly" cuenta la historia de Jean Dominique Bauby, que aprende a comunicarse con los demás a través del parpadeo de su ojo izquierdo después de haber sido paralizado por un derrame cerebral. Una historia como ésta parecería casi imposible llevarla a la gran pantalla. E incluso si usted imagina una forma de hacerlo, ¿cómo evitar que se convierta en uno de esos esquemático, y demasiado sentimentales "triunfos del espíritu humano"? (...) La imaginativa y sensible película de Schnabel, está impregnada de una sensación de melancolía recargada con un inesperado sentido de la posibilidad tanto como la inevitable sensación de pérdida. Esto ha ocurrido en parte porque Schnabel, al igual que en sus otras dos películas dirigidas, basa su film en el aspecto visual. Trabajar con el excepcional ganador del Oscar de fotografía Janusz Kaminski, que ha trabajado con el procedimiento de imágenes ricas y fecundas que Schnabel ya aportó a su anterior "Antes que anochezca". (...) Amalric utiliza su voz y su brillante vivo ojo izquierdo para crear un interpretación memorable, alguien que hace uso de su memoria y su imaginación, tan intacta, para permitir a su mente "tomar el vuelo como una mariposa ". (...) Tal vez lo más inesperado de "The Diving Bell and the butterfly" es que la constante repetición de las palabras, en vez de provocar aburrimiento, se convierte, a causa de la utilización de la sumamente melódica lengua francesa, en un placer sensual."